lunes, 31 de marzo de 2014

Hogares dispersos

Siempre he creído, cuan fundamento de judía errante, que las ciudades se conocen mejor cuando uno las recorre a pie. He sentido el pulso de cada una de las ciudades que he amado gracias a que mis pies se deslizaron lentamente por sus calles.
He vivido en muchas ciudades, visitado otras tantas.
Zacatecas, qué decir de Zacatecas: amé, lloré, me emborraché, grité con todas mis fuerzas y me reí en cada uno de sus callejones. 
(Dime en cuál de tus callejones se ha roto la estrella que por ti brilló)
Recuerdo que al llegar a Aguascalientes no conocía a nadie, y decidí hacerme amiga del centro de la ciudad. Enervada por el jazz, sus cenadurías y librerías de viejo (la de la calle 5ta, sobre todo) entendí qué era lo que más amaba en esta vida.
En Delicias me sucedió algo curioso: cuando estaba lejos podía recordar el mapa como si lo tuviese tatuado en la palma de mi mano. Me proponía cerrar los ojos y recorrer el camino de un lado al otro.
"Ir del parque Glendale al estadio de béisbol. En bicicleta, hazlo como si anduvieras en bicicleta."
Torreón, vaya. Llegar a Torreón a visitar a la familia, en la más tierna infancia, me provocaba mucha felicidad, sin embargo la ciudad y su desolado paraje me hacían extrañar el devenir de mi viaje interminable.
Viví en Zimapán, Hidalgo aproximadamente un año. La casa que nos facilitaron en la minera donde trabajaba mi papá estaba al borde de un acantilado de aproximadamente diez metros de altura, sin más protección que el cordón de la calle.
Un lugar con mucha vegetación, del que platicaré con más detalles después.
De Zimapán aún conservo un conejito de peluche que me dejó una amiga antes de irme.
Y es que irme es parte de mi. Siempre he dejado todo sin mirar atrás. 
Chihuahua ha sido un hogar como ningún otro lo había sido. Su nobleza reside en que la he recorrido a pie, en bicicleta, en camión, en carro, y cada una de las veces ha sido diferente. Chihuahua es lo más parecido a un hogar que he tenido. Su cielo es un regalo.
"Mija -decía mi abuelo en algún sueño- hay quienes sólo tenemos hogar en las ruedas."

No hay comentarios:

Publicar un comentario