miércoles, 1 de enero de 2014
Una pizca de cereza
A mi yo del pasado
Una nube se encontró con que tenía dos pequeñas pinzas en las manos, aquellas que habían hecho de su letargo el caudaloso efigie de su deseo. La llamaban "La pizca de cereza" porque aquello era lo último que veían los seres marinos en el culmen de su éxtasis. Erguidos y turbios, sus cúmulos níveos se mecían sin caer gracias al ultraje colorido del cielo. Ahora el paraje cenizo de su pubis precisaba el lugar donde aquellos marcarían su sentencia de muerte; instante eterno del que hablaba Villaurrutia: el nacimiento de los relámpagos que encallan en las nubes.
Las pléyades se ruborizaban con el canto arrullado por el agua contra las rocas, por la arena y el coral lamiéndose incesantes. No callaron ni se movieron, sólo miraban cómo el reflejo de la pizca de cereza se sumergía entre la espuma silente. No había ojos para los mediodías. La luna se había encaramado a oler el mar.
El espectáculo intentó repetirse, con otros cielos, otras nubes, pero desde entonces el sol no se conforma y suele confundir amaneceres con atardeceres.
sábado, 21 de diciembre de 2013
I'm your man
Nos conocimos en un bar de luz roja. Entré como un torbellino, andaba muy caliente, eso es verdad. También hacía calor. Comenzó a ponerse más denso el aire cuando el baile me llevó a sudar, bailaba en sus pupilas también. La cerveza también se fue calentando poco a poco, cada sorbo era diferente, como besar a dos extraños en la misma noche. El bar cerró después de un par de canciones. Podía sentir las punzantes miradas de los hombres.
Sólo estaba él, aunque no supe a bien si me miraba a mi o al fuego. Había una fiesta en la Tierra de la Paz, que era una casona donde terminaban las fiestas de madrugada,.
Le dije "¿Nos vamos?" Porque eso implicaba , en ambos casos, que fuera conmigo. La Tierra de la Paz quedaba cerca, podíamos irnos sobre nuestros pies hinchados. Decidió seguirme, se fue tras de mis pasos, nos detuvimos en recintos, en rincones, sobre algún jardín azul.
Sopló"I'm your man". Comenzó a cantarme, porque su voz era lo único que podía sentir. La luz besaba la calle. Los coches se aferraban a su asfalto, sin moverse.
Casi al llegar a la Tierra de la Paz, mis ganas empujaban a los pies a seguir caminando. Un vidrio encontró un cálido hogar en mi pie derecho. Pudimos oler una esencia escarlata, y la culebrilla de sangre nos sonreía desde el piso.
I'm your man, se escuchaba desde la escalinata de piedra. Crujía y revoloteaba el sonido, también siseaba como serpiente.
En la Tierra de La Paz, todos conversaban con el interés de un caracol en subir una piedra muy grande. Había mantas de colores que colgaban del techo. En la abstracta poligonía de la noche entendí muy bien para qué eran. Las formas de los amantes podían ser majestuosas imitaciones de volutas de humo.
"I'm your man" repitió, y cuando lo atraje hacia mi para ser como las nubes del verano me quedé en el umbral de un beso, porque las canciones se acaban cuando el disco vinílico hace su número preciso de revoluciones. De haberse quedado, no hubiera tenido que cantar a solas, entre vaso y vaso. La música es un presagio para los desenlaces. Salí de la Tierra de La Paz con un pie herido, la herida palpitante y unos ojos que no pueden ver bien de lejos. Curiosamente, tarareaba.
Ucronía
Les comparto el espacio donde publico mi columna en el Blog de La Hoja de Arena. Esta revista digital de temas infinitos ha ido creciendo y afortunadamente ganó la beca FONCA Edmundo Valadés 2013.
Se llama Ucronía porque, si bien no es una crónica alterna como lo propone el género de la ciencia ficción, establece una versión diferente de las cosas cotidianas.
Es más que nada un ejercicio de imaginación, aquí reflexiono sobre mi percepción sobre las cosas más simples.
Gracias por leer, siempre.
http://blog.lahojadearena.com/secciones/ucronia/
Se llama Ucronía porque, si bien no es una crónica alterna como lo propone el género de la ciencia ficción, establece una versión diferente de las cosas cotidianas.
Es más que nada un ejercicio de imaginación, aquí reflexiono sobre mi percepción sobre las cosas más simples.
Gracias por leer, siempre.
http://blog.lahojadearena.com/secciones/ucronia/
jueves, 19 de diciembre de 2013
Ceguera
Parece que siempre he escrito desde una ceguera nubosa, ésta siempre nació desde la más honda y roja entraña de mi febril entusiasmo por escribir. Espero que así sea mientras viva, he creado este blog porque considero que estoy entrando en una etapa nueva: ya no hay incendios en mi cabeza, ni la tentación por usar una cuerda tensa como collar, sólo esta iluminada intención de escribir.
Espero disfruten mucho este blog, porque si bien, el anterior fue un doloroso proceso de crecimiento.
Un abrazo y nos leemos, recuerden que para mi siempre han sido muy importantes sus comentarios :)
Espero disfruten mucho este blog, porque si bien, el anterior fue un doloroso proceso de crecimiento.
Un abrazo y nos leemos, recuerden que para mi siempre han sido muy importantes sus comentarios :)
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